El Alfa "Due Sei" llega a mis manos.

Paralelamente, en el Viejo continente y debido justamente a sus características de Gran Turismo de Lujo (su precio rondaba el del Jaguar “E”Type), no fue el elegido por los pilotos para utilizar en competición. Igualmente, en sus contadas participaciones, llego a destacarse en Zandvoort, llegando en segundo lugar (Heinz Baues), Monza donde se ubico tercero (Paolo de Leonibus-RomanoCappio), quinto y sexto en Zolder (Lucien Bianchi y Georges Hacquin respectivamente), y séptimo en Mont Ventoux (Georges Burggraf).

De todas las 2600 Sprint que corrieron en suelo argentino, la única sobreviviente fue la utilizada por Tito Quevedo.

El mismo la nacionalizo a su nombre y fue reacondicionada a nuevo en Italia.

Luego paso a manos de Mustan Agrícola Ganadera y de Héctor Alberto Grinberg.

A mediados de 1973, Estanislao Iacona, Alfista “de Ley”, (padre de Lao Iacona, autor del brillante libro “Alfa Romeo en Argentina”) lo vio en un aviso publicado en el diario La Razón, pero luego de muchas negociaciones, no logro su cometido de comprárselo a su propietario de ese entonces, Samuel Kohen. Ocho años más tarde, volvió a la carga y su trofeo por tanta perseverancia fue llevarse el 2600 a su casa. Iacona utilizo el auto a diario, para ir a su estudio en Martínez, Provincia de Buenos Aires, y lo reacondiciono nuevamente, haciéndole el motor y pintándolo. El motor lo había hecho a nuevo Marcelo Cavalli, y según el mismo Iacona:”Tardo más que Miguel Ángel en pintar la cúpula de la Capilla Sixtina”, pero quedo bastante bien, ya que la presión llego a valores razonables, disminuyo el consumo y obviamente aumento el rendimiento en aceleración y velocidad”.

Durante seis años lo disfruto a diario, hasta que, con el crecimiento de su familia, la necesidad de un auto más práctico se hacía presente.

El 2600 fue adquirido por el coleccionista Carlos Zilio de Rosario, Provincia de santa Fe y finalmente, paso a manos de Pedro Di Guardo, quien lo exhibió en su local de Avenida Eva Perón, adonde fui a visitarlo y a partir de allí, e amor a primera vista con el 2600 Sprint fue total.

Coincidentemente, diez minutos antes de salir para lo de di Guardo, vi en la revista “Autos de Época” numero 14, un aviso que rezaba lo siguiente: Alfa Romeo 2600 Sprint Bertone, Modelo 1963-6 cilindros-2 Weber 45/45-Caja de quinta-Frenos a disco -ideal Mil Millas FIVA-Ex Tito Quevedo…

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